El Dr. Fermín Jiménez y los psicólogos Emilio Cortés y Carmen Pérez fueron los expositores que dieron cátedra en las clases desarrolladas en la sala de micro cine en la casa de la cultura en Vicuña.

Con una alta presencia de asistentes, que buscan convertirse en futuros tutores comunitarios de salud mental, se desarrolló la primera jornada de actividades en el marco de las capacitaciones continuas que organiza el departamento de Salud de Vicuña en conjunto con el Servicio de Salud de Coquimbo, que se extenderán hasta octubre de este año. La actividad tuvo lugar en la sala de microcine de la casa de la Cultura de Vicuña donde distintos profesionales expusieron ante decenas de personas que pudieron conocer materias ligadas al alcoholismo y el consumo de otras drogas y cómo repercute en los individuos, además pudieron resolver dudas con una serie de preguntas posterior a la presentación.

La relevancia de estas actividades se vuelve fundamental en un país que posee una necesidad de reforzar las políticas públicas y una mayor destinación de recursos a la salud mental donde tasas como la de suicidio y depresión van en aumento.

En este sentido, Gloria Gutiérrez, asesora técnica del departamento de Salud de Vicuña destacó la importancia de estas instancias para la comunidad donde ellos son los protagonistas y los profesionales quienes comparten sus experiencias. “Este es un encuentro en donde el protagonismo lo tiene la ciudadanía, la comunidad. Si bien es cierto, es en un tema que tiene que ver con los procesos de salud mental, es la ciudadanía la que se empodera de su propia salud y se hace un ejercicio de aprendizaje de tal manera que desde su propia experiencia, su propio aprendizaje de la vida ellos también compartan con el equipo de salud en el contexto de compartir conocimiento. Lo valioso de esto es que, por un lado el equipo de salud como expertos en una materia determinada, como es la salud mental, compartan la experiencia de vida con la comunidad respecto a sus propias vivencias. Una de las cosas que son relevantes y valiosa es que la comunidad se siente y la hacemos protagonista de sus propios procesos, mientras más participe la comunidad de las decisiones y le entregue herramientas a los equipos de salud, mucho más valioso es lo que el sistema de salud pueda aportar para darle a la ciudadanía”

En este sentido, Fermín Jiménez, médico general y jefe del programa de salud mental infanto-juvenil y de adultos, describió la actividad realizada y destacó lo vivido en la primera jornada donde los asistentes pudieron conocer conceptos sobre el consumo de alcohol y drogas y resolvieron inquietudes ligadas a la materia. “Son instancias en las cuales los pacientes que están ingresados en el programa de salud de salud mental y bajo actividades que tienen diferentes fechas y formatos logran capacitación en esta área, entonces el objetivo es lograr formarlos y tener tutores comunitarios de salud mental (…) la estrategia que nos sirve más es que la misma gente que vive en los diferentes pueblos tengan las competencias necesarias y que sepan las temáticas de nosotros para que esa intervención quede a largo plazo, de hecho, este partió este año en el mes de abril y de aquí a octubre tenemos una serie de actividades proyectadas para que estas personas que participan y que asistieron a esta capacitación logren tener, entre comillas, su título de tutores comunitarios de salud mental”.

Olga Pinto Díaz, trabajadora comunitaria en salud mental y coordinadora del grupo de autoayuda, comenzó el año 2012 a participar en las capacitaciones del departamento de salud y describió la importancia que significó integrarse a estas actividades y poder traspasar sus conocimientos a otras personas y darles apoyo en estas materias. “Es muy importante irnos educando continuamente, nosotros comenzamos asistiendo a grupos de autoayuda y luego se nos hace la invitación voluntaria de asistir a esta escuela de primer nivel donde recibimos una educación continua para poder entender nuestro problema de salud mental, no es por casualidad que llegamos a un grupo de autoayuda, llegamos porque tenemos una necesidad de salud, de contar nuestras experiencias de vida que le ayuda otras familias y nosotros mismos a ir sanando. Esta escuela de primer nivel nos ayuda a saber más de todas las enfermedades mentales, de las dependencias que podemos tener nosotros como usuarios y también poder certificarnos como trabajador comunitario al final de todas las clases nos permite coordinar con otros grupos de autoayuda donde se necesite y las familias requieran este tipo de apoyo en salud mental”.