La evaluación de riesgo o “triage” en un servicio de urgencia que permite determinar la gravedad o necesidad de atención médica inmediata de los pacientes de manera estructurada.

El servicio de urgencia del hospital San Juan de Dios de Vicuña, tiene la misión de atender a toda la población urbana y, en algunos casos más complejos, a la población rural de la comuna de Vicuña. La saturación de este servicio es un tema recurrente en la discusión ciudadana, pero, ¿cuál es la realidad desde el establecimiento público de salud?. En todo el país existe un sistema de categorización que va desde C1 a C5, donde C1 corresponde al paciente grave que necesita atención inmediata, y C5 a paciente de muy bajo riesgo.

Christian Veloso Melo, médico a cargo del servicio de urgencias del hospital San Juan de Dios de Vicuña explica la razón de los tiempos de espera de la comunidad en este servicio, “eso responde a un sistema que ocupamos nosotros de categorización, el sistema triage, que es un sistema bastante antiguo y que ha sido implementado en las diversas urgencias y situaciones de catástrofe, principalmente para poder atender primero a la gente que más lo requiera, o sea la gente que tiene una condición de salud más delicada que la que no la tiene, por ejemplo si llegase una persona con un infarto, y atendiésemos por orden de llegada, esa persona podría quedar atrás de personas que no requieren una atención en tiempo temprano”.

Toda persona que va a un servicio de urgencia puede tener premura y ansiedad de que la atiendan de inmediato porque siente que su dolor es muy intenso, y así lo explica el médico Christian Veloso, sin embargo la categorización es justamente para ordenar esa atención y ser principalmente un espacio destinado a salvar la vida de las personas. “El C1 es un paciente grave que requiere atención inmediata, cuando nos llega un paciente C1 va al reanimador altiro y uno deja de hacer cualquier cosa, puesto que es una emergencia vital de atención inmediata; el C2 es un paciente de alto riesgo y ese paciente tiene una atención que debe ser hecha en menos de 30 minutos, después viene un paciente C3, que es el paciente de riesgo moderado, que debe ser atendido hasta en 2 horas; el C4 tenemos hasta 4 horas para poder atenderlo, y después vienen los pacientes categorizados como C5, que es un paciente que no tiene riesgos, de muy bajo riesgo”.

Según el criterio médico y dada esta categorización, muchas consultas en el servicio de urgencia pertenecen a la categorización C5, es decir de bajo riesgo, como por ejemplo dolores de espalda o de muñeca de dos semanas, dolores de cabeza de largo data, por tanto el tiempo de atención es mayor, lo que no implica que esa persona se quedará sin atención. “El grueso de nuestras consultas en el día no son de urgencia, son consultas que debiesen verse en el policlínico o en un Sapu o en un Sar, pero no contamos con esos recursos acá en la comuna, nosotros solo contamos con el Sun (servicio de urgencia local) que es el que maneja el Cesfam de Calingasta, que trabaja desde las 5 a las 8 de la tarde y resuelve las urgencias locales pertenecientes al sector de San Isidro-Calingasta, el resto de las consultas las absorbe el hospital y también entendemos que las horas en policlínico son muy escasas, son muy peleadas también, y no hay las suficientes horas para poder abordar estas cosas, y la gente termina acercándose a la urgencia”.

Los pacientes de mayor complejidad son derivados a los servicios de referencia, Coquimbo y La Serena.

La petición a la ciudadanía es a esperar con paciencia cada atención de acuerdo con la categorización de su malestar. “El llamado no es a no consultar, no es a que si tiene una dolencia no consulte, la idea es en primera instancia que aquellas personas que tienen una dolencia que es tolerable, o que tienen un problema de larga data, como por ejemplo dolor lumbar tendrán que esperar más tiempo. La comunidad no tiene por qué entender cómo funciona la urgencia por dentro, personal de salud sabe cómo es porque lo vemos día a día, insisto que la persona que va con un dolor lumbar que es muy molesto, le está afectando su calidad de vida, se entiende, pero el llamado es a ser pacientes, a esperar, hemos tenido esperas de 8 horas por la alta congestión que presenta el servicio”.

Por último el médico Christian Veloso relata qué funcionarios componen la planta hospitalaria del servicio de urgencias. “La planta estable del servicio de urgencia del hospital de Vicuña es un médico de turno que está 24 horas con un enfermero o enfermera de turno, que también están 24 horas, y técnicos de enfermería de nivel  superior que son dos, que están en turnos de 12 horas, pero 24 horas del día, está esa planta básica, con la que damos respuesta, también tenemos personal de aseo, personal de portería admisionistas y personal de apoyo. Hay médicos de apoyo de 8:00 de la mañana a 5 de la tarde y dos de enfermería que son volantes, que también trabajan en ese horario traslado de pacientes”.