Crianceros de Vicuña desolados por la sequía que ha producido la muerte de sus animales

En comparación del 2017 en la comuna elquina solo ha llovido un 2% a la misma fecha de aquel año, lo que ha producido una gran crisis en el sector agrícola y ganadero.

A un costado del cerro Mamalluca, alejado a unos 3 kilómetros del observatorio que atrae a miles de turistas cada año, una cabra deambula entre las demás buscando lo mismo que todas, un poco de agua y alimento; es el reflejo de la gran crisis hídrica que se vive en la región de Coquimbo, donde las lluvias han sido prácticamente nulas en todo lo que va del 2019, poniendo en jaque a pequeños crianceros y agricultores.

Muertes de caprinos, falta de leche para los animales recién nacidos y ante ello una crisis económica en el rubro ganadero, es el reflejo de un año totalmente seco, el cual hizo declarar a la región de Coquimbo como Zona de Catástrofe por el Ministerio del Interior y Zona de Escasez Hídrica por el Ministerio de Obras Públicas.

La familia Rojas que vive en una majada que colinda con el cerro Mamalluca, es una de las miles de afectadas y relataron a través de Eliana, hermana del criancero Ricardo Rojas, lo que están viviendo. “Estoy muy preocupada por lo que está pasando, al ver las cabras que están mal pariendo, que no tienen pasto ni forraje como alimentarse y es poca el agua y por ello no sabemos que hacer, además es poco el dinero para poder comprar pasto y para ir a la cordillera ni siquiera hay pasto y está muy lejos y por la edad uno ya no puede”.

Ante la declaración de Zona de Catástrofe y Emergencia se espera desplegar recursos por un total de 1721 millones para las miles de personas que desarrollan estas labores a nivel regional. Montos que a pesar de parecer grandes números, al repartirlos en toda la región significan un poco más de 100 mil pesos para cada criancero y agricultor.

Ramón Paz es otro criancero de Vicuña, quien ha pesar de tener 74 años, muchas veces ha tenido que dejar de comer para poder comprar pasto para sus animales. “toda la vida ha sido con mis animales, y ahora para el eclipse tuve que comprar pasto para tenerlas aquí y lo peor es que yo no puedo trabajar con ellas, no puedo sacarle leche ya se me han muerto 7 cabras grandes y las chicas ya ni sabemos cuantas han sido y lo peor es que las grandes que se mueren son las que producen y si no hay producción no hay dinero y por eso necesitamos ayuda, porque si no tenemos para el bolsillo con qué las alimentamos”

En comparación con el año 2017, en Vicuña ha caído un 98% menos de precipitaciones, lo que ha sido gatillante de la crisis, es por ello que desde el municipio en un convenio con INDAP se desarrolla el programa Prodesal Padis, que va en ayuda de crianceros y agricultores.

Natalia Aranibar, es una de las profesionales de este convenio, quien ha recorrido la comuna de Vicuña viendo in situ la crisis hídrica. “Este año ha sido muy complejo, en este fecha los animales comienzan a parir y están mal pariendo al no tener alimentos, corporalmente están muy delgadas, no hay alimentos ni agua y eso perjudica a los usuarios que viven de esto, ya que ellos a través de la producción hacen sus quesos venden los cabritos y ya para el 18 no lo van a poder hacer y tampoco hay producción de queso, por eso como programa estamos yendo a terreno y levantando la información”.

El alcalde Rafael Vera realizó un recorrido por diversos sectores de la comuna para mostrar el problema, por el cual se ha comunicado con autoridades regionales para gestionar la ayuda. “Ellos no piden que les regalen todo, pero hoy necesitan ayuda, el pasto es una necesidad fundamental para que ellos puedan avanzar y la realidad probablemente que vimos hoy es la que pasa en toda nuestra comuna, porque nosotros hemos visto otros crianceros y es lo mismo, por ello le pedimos a nuestras autoridades que nos ayuden, hemos estado haciendo gestionen con autoridades y nos dicen que en 30 días más podría llegar algo de ayuda, esperemos que no solo sea algo y que llegue pronto, porque la emergencia es ahora”.

Así como la historia de la familia Rojas y Paz, existen decenas a nivel comunal y centenares a nivel de la región, por lo cual urge una ayuda pronta de parte del Gobierno Regional y Central, ante una sequía que los afecta a todos.

 

 

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