Con control de temperatura al ingreso, alcohol gel y registro de as
istencia comienzan las clases. Ya una vez dentro del recinto cada una se ubica de tal manera de mantener la distancia.

Alrededor de un mes llevan funcionando los talleres de zumba dictados por las instructoras Sharon Rivera y NatalyValdivia en el polideportivo Carlos Munizaga Miranda,  con dos grupos de 20 mujeres, uno por las mañanas y otro por las tardes, los días martes y jueves.

Con control de temperatura al ingreso, alcohol gel y registro de asistencia comienzan las clases. Ya una vez dentro del recinto cada una se ubica de tal manera de mantener la distancia indicada, de a lo menos un metro y medio.

Carmen Barahona es una de las entusiastas participantes,quien indica que está en estas clases desde que comenzaron con un grupo de 10 participantes. “Se ha mantenido siempre lo que es el distanciamiento social, las normas sanitarias, temperatura y alcohol gel (…) la motivación siempre está, las chicas son motivadoras, te hace que esto sea adrenalínico, hace que se convierta en una adicción por decirlo así, y eso hace bien, dejas el stress, compartes y te relajas”.

Para Sharon Rivera practicar ejercicios es clave para obtener resultados, sobre todo ahora que de a poco se ha buscado retomar a la normalidad, aunque con menos participantes.“Obviamente el número de personas que tenemos no es el mismo que estamos acostumbradas, tenemos alrededor de 20 personas, nosotras estamos acostumbradas a tener 50 personas en el polideportivo, pero igual ha sido entretenido y motivador para todas”.

Asistir a estos cotizados talleres requiere la responsabilidad de sus asistentes, pues si faltan durante tres clases sin la debida justificación, pierden su derecho a estar en el grupo, y se le da la opción de participar a las chicas que están en lista de espera.

Nataly Valdivia valora haber reiniciado las clases presenciales, aunque tanto ella como Sharon, nunca dejaron de estar presentes para sus seguidoras a través de las redes sociales. “Era lo que nosotras esperábamos, porque es otra cosa, verlas, motivarlas. Hemos empezado de a poco, las chicas que llegaron acá, no era el mismo público que me seguía por Facebook live, las chicas de ahora no estaban tan activas, entonces tenemos que empezar de cero, aunque hemos visto avances durante el mes”.

Se busca realizar las clases al aire libre, aunque solo durante la tarde, puesto que en el día el calor hace imposible realizar esta actividad en la nueva cancha de patinaje que pronto contará con iluminación y que podría albergar unas 35 participantes.