Una cápsula del tiempo apostada en un sector de la plaza Gabriela Mistral, con referencia la intersección de calle Chacabuco con San Martín, que pretende preservar decenas de objetos, archivos y testimonios para las futuras generaciones.

En exactos 100 años más, en el tricentenario de Vicuña, el 22 de febrero de 2121 las y los habitantes de la ciudad elquina, podrán desenterrar un cúmulo de recuerdos, desde el Baúl Bicentenario. Una de las tantas iniciativas con las que el municipio ha estado conmemorando los 200 años desde la creación de la villa de San Isidro de Vicuña.

Una cápsula del tiempo apostada al interior de la plaza Gabriela Mistral, como referencia en la intersección de calle Chacabuco con San Martín, que pretende preservar decenas de objetos, archivos y testimonios para las futuras generaciones, elementos cedidos por la misma comunidad, instituciones, agrupaciones, clubes deportivos, juntas de vecinos, exponentes del arte, la cultura, de turismo, oficinas y departamentos municipales, hombres, mujeres, adultos, jóvenes y niños que no se restaron de participar de una de las actividades más significativas de los últimos tiempos.

La ceremonia fue encabezada por el alcalde de Vicuña Rafael Vera, participaron los concejales Yerman Rojas y Nelly Lazo, además vecinos,  instituciones y funcionarios municipales con un aforo reducido.

Dentro de todos los momentos emotivos que tuvo esta ceremonia, justamente estuvo la entrega simbólica de sus objetos, de cada organización y vecinos vicuñenses. Por ejemplo se dejaron 9 tipos de semillas y una breve reseña e imagen de las semillas, de: Churque- Maíces- Algarrobo- Maki- Porotos- Haba- Algodón- Arvejón- Amaranto por parte de la asociación de Pueblos Originarios de Vicuña.

Sofía Fredes leyó ante el público su poema “Vicuña mi tierra Natal”, poema ganador en una de las categorías del concurso literario Baúl Bicentenario. Todos los poemas ganadores quedaron en este baúl. La joven estudiante que cursará 3er año medio en el colegio Antonio Varas, narró su emoción de participar de esta ceremonia y del aniversario de su ciudad, “Vicuña es para mí un lugar hermoso, donde vienen muchos turistas. Quise reflejar en mi escrito lo que es Vicuña para mí, nunca me imaginé que yo iba a estar en esta ceremonia tan hermosa”.

Juan Carlos Madariaga, recopilador patrimonial entregó fotografías para este baúl, así como también su libro de fotografías patrimoniales. “Ingresé fotografías antiguas, inéditas de Vicuña, que están en mi página, que son rescatadas de familias elquinas y más el libro patrimonial “El reflejo de mi memoria”, van fotografías antiguas originales, puede ser que las próximas generaciones las disfruten”.

Christian Hoffman subgerente de producción de Capel, ingresó al baúl una botella de Capel Gran Pisco de 43°, con el que la cooperativa conmemoró sus 80 años,  “nosotros estamos muy orgullosos de haber entregado nuestro legado, nuestra botella de nuestro producto desde nuestros cooperados, Capel es Vicuña, nació en Vicuña, y seguirá siendo de Vicuña”.

Uno de los hitos de esta jornada fue la firma del decreto municipal que deja constancia del Baúl Bicentenario, de su contenido y la orden que sea abierto el 22 de febrero de 2121, día en que Vicuña celebre su tricentenario, Esta firma fue por parte del alcalde de Vicuña Rafael Vera acompañado de la Secretaria Municipal (S) Karla Salazar. Ante ello el jefe edilicio, expresó su gratitud por todas las personas que contribuyeron a formar este baúl, “es importante, cuando uno tiene una administración exitosa, cuando se logran grandes proyectos, uno no se puede olvidar los que estuvieron antes, las otras autoridades, de los otros vecinos que también contribuyeron, que  hicieron una comuna diferente de las otras comunas. Hoy día en una actividad completamente cargada de emociones, de sentimientos, donde colocamos nuestros recuerdos, mensajes, lo mejor de nosotros”.

Otro de los momentos emotivos y finales fue el cierre de este objeto, y la presentación ante las y los asistentes, de la llave del Baúl  Bicentenario, que estará dentro de un cofre de vidrio, trabajo hecho a mano por los artesanos Rosemarie Leinenweber y Francisco Paredes-Rosales Stone.