El municipio compró materiales y mujeres voluntarias las confeccionaron.

Treinta tres son los clubes de adultos mayores activos en la comuna de Vicuña.

Con cerca de mil socios que hasta antes del inicio de la pandemia, compartían en reuniones, viajes o actividades de esparcimiento. Hoy, las actividades de los clubes están absolutamente detenidas.

Entendiendo la vulnerabilidad de este grupo es que el municipio impulsó una iniciativa. que busca protegerlos cuando por razones fundadas tengan que salir de sus hogares o reciban visitas, para ello adquirió material para confeccionar mascarillas de género antifluidos, las cuales manos voluntarias de mujeres de la comuna se encargaron de transformar en este elemento de protección.

Para la presidenta de la Unión Comunal de Adultos Mayores, María Arqueros, esta ayuda es muy importante para su grupo etario, “estamos muy agradecidos con todo lo que están haciendo. Nosotros estamos para apoyar y yo entregaré estas mascarillas a mis adultos mayores. Le comentaba al alcalde lo agradecido de estas mascarillas, de las fumigaciones que han realizado, con todas estas acciones nos sentimos más seguros”.

Si bien en un inicio desde las mismas autoridades se señalaba que no era conveniente el uso de mascarillas, en el municipio de Vicuña se siguió con la confección de estos elementos, por lo que hoy, que la opinión de las autoridades sanitarias cambió, se pueden entregar oportunamente, como lo señala el alcalde, Rafael Vera. “Nosotros igual hicimos mascarillas porque somos porfiados y porque entendíamos que en algo ayudaban para evitar el contagio del Coronavirus, y hoy el gobierno nos ha dado la razón, por lo que estamos en proceso de entrega de cerca de cinco mil mascarillas, que tienen la particularidad de ser realizadas por manos voluntarias que se han comprometido con su comunidad, y eso nos pone muy felices”.

Estas mascarillas son entregadas a cada presidente de los clubes de adultos mayores para ser repartidas entre sus socios. Las autoridades aprovecharon de reiterar el llamado para que los adultos mayores permanezcan en sus casas, pues son el grupo de mayor riesgo, por lo que deben reducir al mínimo el contacto social.